domingo, 13 de mayo de 2018

tranquila

“Estoy tranquila”, me digo. Reseñable, destacable. Admirable.
“Estoy tranquila”, me repito.
Pienso en la reacción que tendría en el pasado. Pienso en la actual y a veces también en la futura. 
Me encuentro en cada una de ellas. 
Me beso a mí misma en la frente:

“qué bien lo estás haciendo”.

Mientras sigue habiendo un zorro a la orilla del camino. Lleno de moscas, empapado. 
Blandengue.
Apestando a muerto, no pudiendo desaparecer.
En continua descomposición.



“Estás tranquila, lo estás haciendo bien”.


miércoles, 3 de enero de 2018

la certeza

Tengo que recomponer cada rincón de mi cuerpo como si se tratara de un cubo de Rubik. Retuerzo cada hueso y órgano hasta la extenuación, buscando la forma exacta para que funcione. Inhalo y exhalo de forma escandalosa. Ahora, mientras palpo, esculco y deshueso partes de mí como una auténtica carnicera, descubro que todo lo que creía pegado, incrustado y roto, no existe. Todo el dolor que he podido sentir en años, la asfixia, la podredumbre de todo lo que soy no está. Busco por cada rincón de mi cuerpo los cristales que, te juro, he sentido al respirar. No hay nada. Nada. Lejos de tranquilizarme entro en pánico. Escaneo cada parte de mí. Me replanteo una vez más lo que soy. Palpo de nuevo minuciosamente, buscándote. No encuentro nada. Busco y rebusco y sigo sin encontrarte. Menos mal, pienso.Ahora respiro, aliviada y aún con la boca seca.
Qué triste la certeza y qué súbito el miedo.



martes, 5 de septiembre de 2017

lo normal

Disecciono todo lo que encuentro a mi paso en pequeños trozos. Analizo cada una de las partes, mido posibilidades, sopeso probabilidades y me obligo a ejercer la racionalidad.
A veces, me doblo sobre mí misma para encontrar las razones por las que mis disecciones son siempre fallidas. Esculco en mis adentros, toco cada una de mis entrañas, mido con escuadra y cartabón y siempre observo el mismo fallo. "Estoy rota", concluyo.
Estoy rota pero mis fracturas no me ocasionan mayor mal que el simple hecho de saberme rota. Flagelo mi racionalidad con mi imperfección. Ridiculizo cada una de mis partes, en conjunto y por separado. Mi patetismo es palpable.

Estoy rota, soy imperfecta, soy patética.

Después me vuelvo a desdoblar y miro a mi alrededor analizando cada pequeño trozo.

Está roto, es imperfecto, es patético.

Suspiro aliviada por mi normalidad.

lunes, 4 de septiembre de 2017

septiembre.

Estoy desierta.
Llena de arena,
árida,
vacía de vida y llena de espejismos.
Seca,
resquebrajada,
inútil.

No existen oasis en mí.

domingo, 30 de julio de 2017

Indiferente

Cuántas veces te has arrastrado para salir de aquí vivo,
de una pieza.
Cuántas de vuelta.
Sin querer, lamentando haberte ido, planeando la siguiente huida.
Llegas, babeas mis manos,
mordisqueas mis dedos y arrepentido, de nuevo,
te vas.
Vuelta a empezar.



Y a mí me da igual.