viernes, 14 de abril de 2017

De madrugada

La seda que cubre mis costillas,
cubriendo un dolor que nunca he sentido.
El esqueleto zurcido entre altares.
Rezos en el aire,
lágrimas de poliespan.


Fantasía fúnebre bajo palio.


Ultralight beam- Kanye West

sábado, 1 de abril de 2017

la nada

La tibieza de los besos perdidos,
la desnudez incauta.
El aire estancado en los pulmones,
reflujo que brota de mis entrañas.
Caricias perdidas.
Deseo intacto.
La nada ocupando mi pecho.

Solsticio de invierno siempre presente.


Banks- This is what i feels like

domingo, 12 de marzo de 2017

fandango

Los cuchillos se escurren,
el agua se estanca,
la vida merma.

que se muere, que se muere- Rosalía

alegría

Hay puñales que pueblan mis entrañas
y sangre que brota con tiento.
Tus lágrimas como ríos,
recorren despacio mi cuello.
De negro picón tus ojos muertos,
de asfixia, mis lamentos.
Carne ajada revuelta entre escorzos,
quejíos pueblan el silencio.





si tu supieras compañero- Rosalía

domingo, 27 de noviembre de 2016

Rory


Que el tiempo no me mate y no me olvides si te imploro
Que el invierno no se instale en mis ojos ni el miedo en mis huesos.
Que no me digas que me quieres si no decides escaparte conmigo.



Dime que me quieres, escápate conmigo. 

Por favor.

viernes, 28 de octubre de 2016

casa de muñecas

En carne viva,
llena de cal,
con los zapatos sucios
y la cama sin hacer.
Supurando,
Retorciéndome.

Muriendo bajito, aquí no se permiten espectáculos.

Mother Earth- Banks

jueves, 18 de agosto de 2016

la (no) espera

Cada mañana de cada domingo mientras preparas el café, te miro de reojo, como mirando bajito para que no te des cuenta y te desconcentres. Me gusta ver como cierras el paquete de café doblándolo cuidadosamente, temeroso de que se disipe su aroma y con él tu descanso. A la vez, imagino que por arte de magia, te das cuenta de que me quieres, dejas el café y me das un beso.

Imagino que me levanto, te cojo de la cintura para luego esconder mis manos frías en tu jersey para calentarnos un poco buscando tus cosquillas y que tú encuentres las mías. Es fácil. También podríamos sentarnos en la mesa de la cocina abrazados a contemplar la montaña de platos sin fregar mientras planeamos qué será de nuestro día. 
Yo te acariciaría el pelo.
Tú contarías mis pecas.


Pero nunca pasa nada mientras cierras el paquete del café y yo finjo que no te quiero.