domingo, 16 de diciembre de 2012

a ver si me explico:

El pulso se acelera, la respiración se entrecorta y los lobos te muerden el cuello convencidos de que algún día cederás y te comerán vivo.
Los ojos se cierran. Tiritas. Las lágrimas caen y fijas la mirada en algo pequeño y brillante que te dice que todo saldrá bien y que esta vez, prometido, va a ser la última. 
Te calmas. Bebes un poco de agua y te duermes.

Y ya está.
Otra cosa es que los demás, en eterna ignorancia, no lo entiendan.

martes, 11 de diciembre de 2012

lunes, 29 de octubre de 2012

big bang



Son pequeñas implosiones que aparecen como por arte de magia, y que en menos de un cuarto de segundo se hacen enormes, con una carga de energía superior a todo lo que podamos imaginar. Y bang! Tu vida cambia, cambian los sabores, las formas, los olores y el color de las rayas de tus calcetines. Puede parecer inexplicable, un sinsentido, una locura o la letra perfecta para una bachata de feria. Pero es tan real como cuando dejas volar tu imaginación en las noches bonitas. Es así, ya no hay vuelta atrás.

Es lo que pasa cuando el caprichoso Toni, juega con nosotros como si fuéramos muñecos bajo la atenta mirada de sus padres.


Es exactamente eso.


miércoles, 24 de octubre de 2012

diciembre

Creo que deberíamos paralizar el mundo debajo de este nórdico, con la ropa justa para cuando nos cansemos de mirarnos a los ojos aguantando la risa. Jugar con tus pestañas, contarte los lunares. El sol puede entrar por la ventana y calentarnos un poco más, es una debilidad que tengo.
Podemos comer un poco de chocolate y relamernos los bigotes en busca de algún microscópico resto de galleta. Y si quieres, te contaré un cuento si tú a mí me dejas escuchar de cerca tu respiración mientras me invento una aparatosa enfermedad que se curará con un sana sanita y un beso en la barriga. Aprender glíglico y dibujar tu boca en mis labios. 
 Inventarnos un paso de baile, hablar de Herman Hesse.
  Dormirme en tu pecho, soñar contigo.



Nos sobra el tiempo, me faltas tú.



domingo, 21 de octubre de 2012

teletransporte

Noto como te escurres poco a poco entre mis dedos, como si fueras azúcar.
Nunca llegas a caer del todo, quedan restos de ti entre mis uñas y mis sentidos.


Coldplay – Fix You

martes, 16 de octubre de 2012

color bajo luz tenue

No quiero ser princesa. Quiero ser vida, aire, pelos alborotados.
Carreras de coches o almohadas blancas.
No quiero coronas ni sueños. Ni castillos, ni pétalos de rosa.


Y eso, lo sabes tú mejor que nadie.

The xx – Intro

martes, 2 de octubre de 2012

Lámpara encendida y horas de sueño inexistentes

¿Y que haces? pienso 5 maneras de saltar sin despertar a los vecinos y tocar la playa con los dedos de los pies.
Solo con los dedos de los pies.
Después cierro los ojos. 
1, 2, 3 ,4, 5, 6 ,7, 9, 10, 12, 13, 14, 15 ,18....




Ojalá fuera así de fácil. Y tú meciendo mi pelo.



lunes, 1 de octubre de 2012

buganvillas blancas


Sabes, yo solo quería que me sacaras a bailar, dar algún traspiés y que me ayudaras a terminar lo que no termino de ser capaz de empezar. Dar vueltas sobre mi misma y que el pelo largo que tenía entonces, me acariciara levemente la cara, que tuvieras celos y te acercaras un poco más para que te rozara a tí también. No es tan complicado entenderlo. Hubiera sido maravilloso y quién sabe, a lo mejor éramos unos fantásticos bailarines.
 Hace ya demasiado que añoro las caricias involuntarias en la espalda al mover la cabeza y que me digan lo bonito y despeinado que está en su cola. Pero parece que sigo sin darme cuenta, que soy yo la que se pone delante del espejo, tijera en mano dispuesta a cortarlo a ras, aunque nunca lo hice. No soy lo suficientemente valiente.

 Tampoco lo suficientemente cobarde para aceptar las cosas tal y como son.


lunes, 24 de septiembre de 2012

insomnio

Echo de menos los señores que cantaban en inglés canciones de amor mientras el blanco y negro los vestían y llevaban pajarita.

Y a tí también.


Yo La Tengo – Today Is the Day

sábado, 22 de septiembre de 2012

Que se joda el viento


Hace frío. Los ojos cerrados y la camisa empapada. No sabes si es sangre, saliva o sudor, puede que una mezcla de los tres. La música suena. Alta. Muy alta.
Bailan. Tú no lo sabes, pero bailan. Se rozan, saltan chispas y tus ganas parpadean. Sí, estás asustado. Lleno de pánico. Pero te besan, te acarician, te lamen...
Corres, intentas escapar antes de que la angustia se torne tentación.

De vacíos estamos hablando, de tubos fluorescentes, de mordiscos en los dedos y las manos. Ojos marrones o verdes. Ahora mis dientes. Tus labios. Es que acaso tienes miedo? Ven y acércate. Estamos jugando solo con la piel. Despacio y con fuerza. Espalda contra espalda, mientras las manos se pierden en los recovecos de las bocas. Sus dedos, oh dios, sus dedos...


jueves, 6 de septiembre de 2012

sí, boticelli

De puro miedo te paralizas. Y llegan los silencios, las palabras calladas. Suspiras, tragas saliva y Monet. Tranquilidad, ojos cerrados y dramas en tu cabeza. Rembrant. No, Boticelli. Sí, Boticelli a menos que...
¿Cuánto hubieras dado por un beso? ¿cuánto hubieras arrebatado? ¿Una oreja quizás?  ¿Y al abrir los ojos qué, amor eterno?
Ana Karenina, Kitty o Dolly.
Aún sigues parado, y ni siquiera sabes de lo que te estoy hablando.
Escalofríos unos detrás de otro. Gauguin. Bailo. Degas. Vida. Qué pena la distancia y que pena Buenos Aires.
La Maga, Talita o Ella.



Mientras tanto yo sigo aquí, aterrorizada casi tanto como tú y sonriendo de tanto en tanto.

martes, 10 de julio de 2012

punto y aparte.





Qué te voy a decir, si lo más importante que tienes es la libertad y la malgastas queriéndome a mí.

sábado, 23 de junio de 2012

De nacionalidad, borracho

Y casi sin darse cuenta, Ilsa volvía a escuchar la canción. Está triste. Pero porque ella lo que en realidad quiere es hacer magdalenas a las cuatro de la mañana y que sea Rik quien las rellene de chocolate. Es así de simple. 

También quiere que la arena de la playa no le moleste, saltar encima de la cama sin miedo a romperla y tener una boina francesa. Y todo eso pasaría si Rik la cogiera de la mano y echaran a correr. 

Aunque bueno, también existen los mundos paralelos.


jueves, 10 de mayo de 2012

Las ganas

Me gusta este juego porque a veces pienso que eres el único que puede entrar en la estrechez de mi falda, sin tapujos ni idas y venidas. Pienso por ejemplo, que dos palabras de esas que sueltas al amar pueden curarme cualquier enfermedad si lo acompañas de un paseo de tu lengua por mi piel. Ya sabes, sin prisas.

También pienso, que el reloj a veces engaña y que el tiempo que paso mirando los escombros desde tu habitación, no es más que simple felicidad y que tú estás como ausente porque estas imaginándome con un precioso vestido con la espalda descubierta.Y quién sabe, a lo mejor algún día decidimos de una vez por todas escaparnos e inventarnos ese mundo que a ratos, echamos de menos al igual que aquellos caramelos de drácula que se quedaban pegados a las muelas, pero que eso era bueno porque duraban más. Como esto.

Prométeme que nunca me vas a prometer nada y que los besos en el cuello cerrarán cualquier discusión. Déjame que sea quien no se ser y me ponga disfraces para ser más ridícula aún. Ríete de mí cuando lo haga y mátame de placer para hacerme cambiar de opinión. Es la manera más fácil y divertida, lo juro.

Abriré las ventanas aunque tengas frío y dejaré escapar algún suspiro de condescendencia de vez en cuando. Será desquiciante. Es mi especialidad, junto con la salsa de tomate y los cuentos a mediodía.

Compraremos un pequeño terreno para plantar esperanzas y reproches en un futuro, donde no encontremos más refugio que la sonrisa que se nos escapa en un mal momento.

Quiero que me tomes en serio aún cuando esté hablando en broma, enfadarnos mucho y odiar lo que amamos cada día, será más entretenido así podremos jugar a ratos. Ya sabes lo que digo, no?





lunes, 9 de abril de 2012

Disculpad mi osadía

Hoy casi olvidé el vuelo de tus pestañas, el roce en mis mejillas de tu barba y el beso de antes de dormir. Casi creí ser capaz de controlar el tiempo, de ser brisa y colarme por la rendija de tu puerta una vez más.

Casi.

Resulta muy pretencioso decir que no nos olvidamos de nada.


lunes, 26 de marzo de 2012

La historia de un beso, o como vivir antes de morir


Ella como siempre llevaba esos vaqueros rotos, enseñando parte de su trasero sin ningún pudor, le encantaban, si tuviera que elegir una prenda favorita, sin duda serían ellos. Estaba bailando, y joder como bailaba, parecía increíble que alguien tan extremadamente delicado pudiera mover las caderas con tanta fuerza al ritmo de princess of china, se movía sensual, insinuante, coqueta y muy femenina. Tenía una Coronita en la mano derecha con un limón a la que de vez en cuando le daba pequeños sorbos como si solo pretendiera mojar los labios de suave cebada para que el afortunado de esa noche la pudiera saborear.

Bailaba encima de la mesa grande de madera que hay en un rincón, todos mirábamos embobados. Esa noche más de uno, entre los que me incluyo, le hubiésemos pedido matrimonio sin dudar si hubiéramos tenido la más mínima de las oportunidades. Pero ella no bailaba para los que babeábamos sin cesar, yo lo sabía y ella también. Se movía intentado captar la atención del único hombre en la sala que no la miraba.

Él estaba de espaldas a ella, sentado en la barra, con cara de aburrido y bebiendo zumo de limón. Sabía lo que estaba pasando, sabía a qué venía ese jaleo, pero a él le daba igual. No le gustaba el lugar, y por descontado, odiaba esa música. Él siempre fue más de los chunguitos, aunque le costaba reconocerlo. Mientras, pasaba sus largos dedos uno a uno por el filo del vaso de cristal, y con la mano derecha, llevaba el ritmo de una canción que tenía en la cabeza. Era como si no estuviera allí. Solo estaba esperando.

Acabó la canción y con ella sus movimientos. Con total tranquilidad, se bajó de la mesa y sin mirar a nadie se dirigió con total decisión y sutil picardía a la barra. El puñado de desconocidos esperaba un beso apasionado, que la volviese a invitar a una copa y subiese a la mesa de nuevo, la música lo pedía a gritos, pero todos se equivocaron.

Ella simplemente le susurró algo al oído, él sonrió, la cogió de la cintura y se fueron por donde habían venido, la noche suspiró, la intriga quedó en el aire.

La música seguía sonando, pero ellos ya estaban muy lejos.


sábado, 24 de marzo de 2012

En realidad, era un vestido morado

Pagué al conductor, recogí el ticket y me adentré. 

Allí estaba, 1'64 aproximadamente, pequitas sobre la parte superior de los pómulos y sobre una nariz un pelín curvada, no aguileña, curvada. Tenía una sonrisa que te llamaba, te indicaba que fueras a su lado, le cogieras la mano y le revolvieras el pelo en un frenesí de película porno.

No soy de esas personas que cada vez que se suben al autobús de ruta de la ciudad se enamoran, esta vez era diferente. Me situé a su lado, de pie, con una mano en la barandilla y otra sujetando la maleta, al igual que ella. Sus medias color verde, un verde oscuro que no sabría interpretar, iban a juego con su rebeca, éstas estaban cubiertas por una falda fina primaveral, la cual se balanceaba al son del viento cada vez que entraba una ráfaga por la ventana entreabierta. Como agradezco esa ventana entreabierta que me hacia soñar con su ligereza, con la suavidad de sus muslos y con la humedad de su entrepierna. Ella allí seguía, sonriendo e ignorando mis pensamientos.

La chica de ensueño se colocó la coleta desarreglada con algún que otro enredo a la vez que giraba el cuello buscando comodidad en aquel movimiento. En ese instante el aire hizo de las suyas y me advirtió de su olor, quizás el corazón fue incapaz de digerir tal situación y por eso no logro avanzar, no consiguió seguir su propio ritmo, hizo que la respiración se fracmentara y no llegara a su fin.

No perdí el conocimiento así como así, no quiero creer que fue culpa del frenazo del conductor y de mi patosa estabilidad. No quiero pensar que mi equilibrio me abochornó.

Me falló el cuerpo por su culpa, fue ella la que me hizo caer, fueron sus ojos claros color aceituna, el tirante de su sujetador beige arena que simulaba la textura de su bolso y sus vellos erizados por el frío. Si, estoy completamente seguro, fue ella, su maldita culpa. De ella fue la culpa de que me encuentre aquí, tirado en el suelo de la parada, con la maleta destrozada y mi cartera vacía. Joder, juro y perjuro, que la próxima vez que la vea le haré pagar todo lo ocurrido. Si si, no se lo perdonaré.

Juro que le juntaré todo el cuerpo en saliva y la haré sudar por todos los poros de su piel hasta que las sabanas mantengan su olor para que así pueda dormir sin el temor a perder esa fragancia.

Alejandro Rodríguez Sánchez 


jueves, 23 de febrero de 2012

Mierda y 4/4


Mírala, con esas pintas que lleva, descalza y con todo el rimel corrido por el rostro... Pero, puff, parece atractiva de una forma desmesurada... ¿Quién coño es esta tia? ¿Qué ha pasado? Si yo nunca bebo. Joder, maldita sangre, no para de salir, esto seguro que me deja marca.

En realidad esos tacones rosas le quedaban bien, al principio, ahora en sus manos, incluso le quedan mejor. ¿La beso? Que va, ni que fuera un vampiro y le gustara la sangre... Pero quizás mi sangre si... no sé. Bah, pero porque la miro con esta cara de gilipollas, no se me quita la estúpida sonrisita.

Me duele la cabeza una barbaridad, ¿qué me he tomado?... Mi madre lo decía "cuidado cuando salgas que te echan pastillas en la copa y acabas en los contenedores de cualquier callejuela..." Pero lo que no me decía es que acabaría con una preciosidad así con el rimel corrido...

Que vaaa! Yo soy un rebelde, ni que me fuera enamorar de esta, yo no me ato a nadie, además, no me gusta, aunque, si, si que me gusta, mira que ojitos y que pelito cortito. TIO! ¿QUÉ HACES? Anda, piensa en la forma de salir de aquí.

Alejandro Rodríguez Sánchez 

miércoles, 22 de febrero de 2012

Mierda y 3/4


Nos matan las ganas de caminar aún estando descalzos. El rimel corrido y tu labio superior sangrando.

¿Qué ha pasado? a la última copa recuerdo que invitaste tú, después todo fue a menos. Sabes, me duelen los pies, no aguanto las mijillas que se meten por los agujeros en los pies de las medias, es incluso más odioso de tu media sonrisa de "lo se todo".

Sigo sin saber lo que esperas la verdad, aunque creo que no quiero saberlo...joder! mira mi cara! enserio, este rime era el caro, y ahora esta pintado toda mi cara.

Y aquí sigo, como si hablara sola, con los tacones en las manos y un tío al que no conozco a mi lado. Sangrando. Esto es demasiado...además no quiero enamorarme y como siga mirándome así, va a ser muy complicado no hacerlo. Mira la cara de tonto que lleva, a saber lo que se ha metido. 

Pero no quiero parar, me gusta andar, aunque me duelan los pies como nunca, el frío del suelo me sienta bien. Y el mierda este, también.

Bah! esto hace mucho dejó de tener sentido.


jueves, 9 de febrero de 2012

Una de tantas

Subir o bajar una escalera, es muy complicado si no mantienes el equilibrio.
Pero yo te sujetaré. 


domingo, 29 de enero de 2012

Siempre odiaré los domingos

Yo lo que necesitaba era un poco de agua hirviendo cayendo sobre mi cabeza, mientras elijo champú con los ojos cerrados. Que el agua resbalara cayendo por la espalda dibujando raíces, mientras espero que las ideas aparezcan. Yo lo que necesitaba era oler a vainilla, sentir la espuma y la esponja arañar mi piel.

Pero ahora lo que necesito, es la manera de adecuar mi cabeza, a la forma que marcan tus omoplatos en la espalda. 

Aunque es lunes, y tú no estás.



domingo, 22 de enero de 2012

Berenjena

No soy perfecta, aunque tampoco imperfecta. Solo soy una muñeca con complejo de garabato y la boca en forma de corazón. No se si tengo sentimentos, pero me da igual. Nunca estaré acompañada de una botella de vino del caro, así que no tengo que preocuparme por decir la verdad.