lunes, 24 de septiembre de 2012

insomnio

Echo de menos los señores que cantaban en inglés canciones de amor mientras el blanco y negro los vestían y llevaban pajarita.

Y a tí también.


Yo La Tengo – Today Is the Day

sábado, 22 de septiembre de 2012

Que se joda el viento


Hace frío. Los ojos cerrados y la camisa empapada. No sabes si es sangre, saliva o sudor, puede que una mezcla de los tres. La música suena. Alta. Muy alta.
Bailan. Tú no lo sabes, pero bailan. Se rozan, saltan chispas y tus ganas parpadean. Sí, estás asustado. Lleno de pánico. Pero te besan, te acarician, te lamen...
Corres, intentas escapar antes de que la angustia se torne tentación.

De vacíos estamos hablando, de tubos fluorescentes, de mordiscos en los dedos y las manos. Ojos marrones o verdes. Ahora mis dientes. Tus labios. Es que acaso tienes miedo? Ven y acércate. Estamos jugando solo con la piel. Despacio y con fuerza. Espalda contra espalda, mientras las manos se pierden en los recovecos de las bocas. Sus dedos, oh dios, sus dedos...


jueves, 6 de septiembre de 2012

sí, boticelli

De puro miedo te paralizas. Y llegan los silencios, las palabras calladas. Suspiras, tragas saliva y Monet. Tranquilidad, ojos cerrados y dramas en tu cabeza. Rembrant. No, Boticelli. Sí, Boticelli a menos que...
¿Cuánto hubieras dado por un beso? ¿cuánto hubieras arrebatado? ¿Una oreja quizás?  ¿Y al abrir los ojos qué, amor eterno?
Ana Karenina, Kitty o Dolly.
Aún sigues parado, y ni siquiera sabes de lo que te estoy hablando.
Escalofríos unos detrás de otro. Gauguin. Bailo. Degas. Vida. Qué pena la distancia y que pena Buenos Aires.
La Maga, Talita o Ella.



Mientras tanto yo sigo aquí, aterrorizada casi tanto como tú y sonriendo de tanto en tanto.