miércoles, 11 de febrero de 2015

Clochard

Como si fuese un preciado astrolabio, él observaba sus manos intentando descifrar el universo.
Mientras, ella soñaba con amamantar a Rómulo y Remo en alguna de sus vidas. Era una loba trashumante, de paso cauteloso y uñas mordidas. Su pelo enmarañado fue falsa serendipia del tiempo y el viento, signo de su libertad.
El frío que se cala ellos se lo quitan a besos detrás de cualquier esquina o debajo de cualquier puente.

Sedientos, ebrios, vibrantes.
La vida seguía siendo su mayor recreativo.

James Blake – Retrograde